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RAIF: Drosophila suzukii. Riesgo de picada en Frambuesa

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Drosophila suzukii presenta un límite de reproducción cuando las temperaturas caen por debajo de los 10ºC y cuando superan los 32ºC, siendo especialmente sensible a ambientes secos. En cambio, se ve favorecida con temperaturas entre los 20ºC y 25ºC y ambiente húmedo. Así, tras un final del periodo estival caluroso y seco, habrá que extremar las precauciones respecto a este díptero una vez que las temperaturas se sitúan en valores suaves y se registran las primeras precipitaciones.

Aunque en los últimos días las temperaturas han sufrido un brusco descenso, las medias de los últimos 15 han sido las siguientes: máximas en torno a los 22ºC y mínimas en torno a los 12ºC, registrándose una humedad relativa alrededor del 83% al registrarse varios días con lluvia.

Por otro lado, la AEMET prevé para los próximos días temperaturas máximas en torno a los 20ºC y mínimas entorno a los 11ºC, siendo moderada la probabilidad de precipitaciones.

Con estos datos, y conociendo que históricamente se da un aumento importante de las capturas de machos y hembras a principios de octubre, con picos durante noviembre, se recomienda prestar especial atención a esta plaga una vez que se inicia un periodo de alto riesgo de picada y desarrollo en el cultivo de la Frambuesa. Hay que tener en cuenta que la reproducción de las especies de Drosophila es particularmente rápida con ciclos de vida cortos, de una a dos semanas dependiendo de factores meteorológicos.

Posteriormente, ya a finales de noviembre, el riesgo de picada en el cultivo disminuye. En esta época la población de D. suzukii tiende a desplazarse a los bosques colindantes. Además, aunque las temperaturas fueran suaves, el fotoperiodo negativo (disminución de las horas de luz) parece tener un efecto desfavorable sobre la oviposición y actividad de los adultos. 

A destacar: Las variedades remontantes de Frambuesa que fueron podadas entre junio y julio, se encuentran en producción tras la parada estival, detectándose capturas de D. suzukii en el interior de los invernaderos coincidiendo con los primeros frutos maduros.

Para evitar que éstos se conviertan en el reservorio y foco de dispersión de la plaga se recomienda retirar cualquier fruta en maduración que haya en la parcela con la mayor frecuencia posible. En todo caso, no debe dejarse nunca fruta sin recolectar: esta plaga se caracteriza, como se ha dicho anteriormente, por su capacidad de reproducirse de forma exponencial en un corto periodo de tiempo. Para fruta dañada o de destrío se recomienda embolsarla y exponerla al sol. En resumen: es fundamental su control preventivo basado en un manejo adecuado de la cosecha.

Además, dentro de las estrategias de lucha encaminadas a reducir al máximo su presencia en la parcela, el manejo de los plásticos y el porte de las plantas debe ser el idóneo para reducir en lo posible el ambiente húmedo en el interior de los invernaderos. Este factor también se puede controlar evitando encharcamientos y el riego excesivo.

Respecto a variedades no remontantes de Frambuesa, en estos momentos coincide el arranque de planteras de Frambuesa con destino cámara-frigo con la plantación de una nueva postura de origen cámara-frigo. En este caso, la producción de frutos se prevé para finales de otoño en el caso de las plantaciones que se iniciaron a principios de septiembre.

En general, instalar trampas por el perímetro de las parcelas puede impedir la entrada de D. suzukii al cultivo, especialmente aquéllas que estén próximas a explotaciones de eucalipto, donde históricamente se ha registrado mayor actividad de adultos.

Antecedentes: En noviembre de 2012 se detectó en Huelva la presencia del díptero Drosophila suzukii, concretamente en el área de cultivo de los Frutos Rojos.

D. suzukii es una mosca del vinagre de la familia Drosophilidae muy polífaga con preferencia por los climas más bien frescos y húmedos, pero que presenta una gran capacidad de adaptación a un amplio rango de condiciones climáticas, y que, a diferencia de otras drosophilas, posee un oviscapto aserrado que le permite atacar a los frutos sanos y no solamente a los frutos sobre madurados o dañados como es habitual en las drosophilas nativas. Es una especie de mosca que está causando daños en cerezas, arándanos, frambuesa, mora, y frutales de hueso en las zonas de cultivo donde se encuentra.

Para recabar información sobre su desarrollo, evolución, población, nº de generaciones al año, hábitats, presión sobre los cultivos, etc... a finales de 2012 se estableció, por parte del Laboratorio de Producción y Sanidad Vegetal de Huelva, una red de monitoreo en cada una de las dos zonas en las que se dividió el área del cultivo de los Frutos Rojos, Zona Occidental (con términos como Cartaya y San Bartolomé de la Torre) y Zona Oriental (con términos como Bonares y Moguer).

 

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